Salimos del programa de la UNESCO...
Eramos chicos y nos sorprendiamos de nada. Teniamos las valijas livianas, las esponjas secas, las rayas de la camisa pintadas como el polaco (a pesar que la baltar tiene papeles).
Buscabamos como nadie el significado de las palabras raras. Comiamos apurados y tocabamos el borde de las paredes como quien ensaya con los limites, como quien busca para no encontrar, como esos plagios de libretas de tapa gris huracanado si vale la expresion.
Eramos amigos del barro y erasmo de roterdam, puerto que sin amberes seria el estocolmo de las no-beles cibeles, fuente y fantasia y el colmo de la malaridad, gustavo rey y maxima zorreiguieta quien vendio la bragueta invirtiendo la formula de la tia elvira de villa luro.
Quien pensaba en Breton Woods, el patron oro y los fornicios de Schmit, enemigo acerrimo del de lentes negros, enemigo despues desvalorizado a simple software, incapaz de odiar y pergeniar, incompetente elfo rey, pelilargo orejon que nunca supo de los errores de la mano invisible y cuyo unico contacto con el la teoria del derrame fue la explicacion que un veterinario le dio sobre las lagrimas de unicornio que mojaron la alfombra persa donde puso a dormir sus sueños de benteveo.
Todas asimetrias tangenciales, barriletes semanticos de un escriba no escribano notario asalariado que no nota la rio o paladini siempre que sea jamon y no pernil porque ahora resulta que lo que nos daban como jamon del bueno es un cartos ablandado a martillazos, pintado con sangre diluida de oficinistas menstruosas que pretenden encandilar algun gerente de la oficina del frente para vivir un romance entre el memo del estante grueso y el quitaesmalte cutex de las seis menos veinte.
Y los santos vienen marchando...y ratzinger sigue en el sillon sabiendo que la mirra y la birra le son ajenos y sabiendo que la secretaria de hitler dice cosas que a lo mejor lo retuercen algun dia pero no el lo terrenal porque la ciencia le vaticina pocos años, sumido en el sufrimiento y la redondez de las ostias...